20 de junio de 2012

ALBERTO GIACOMETTI

Alberto Giacometti
Alberto Giacometti
Las pinturas de Giacometti son dibujos, utiliza la pintura como si fuera un medio para dibujar.
Giacometti creía que todas las cosas tenían que ser descubiertas a través del dibujo y el dibujo con pintura sobre la tela fue el medio más adecuado que encontró para dibujar y redibujar lo que veía.
Escultor, pintor y poeta.
Es conocido por sus esculturas de figuras erguidas, altas y delgadas.
Los temas que escogía en la pintura eran interiores, algunas veces vacios y otras ocupados por una sola figura.
La gama de colores era deliberadamente limitado, casi monocroma y las pinturas ejecutadas con líneas muy finas de pincel, se parecen mucho a un dibujo.
Descubrió que cuanto más fija mantenía su mirada en el modelo, menos estático parecía éste y dicha observación le llevó a intentar fijar las posiciones de los modelos mediante trazos superpuestos y repetidos.
Las obras de Giacometti no quieren ser otra cosa que ensayos, pruebas, todo lo más, aproximaciones. No saben nada, no afirman nada. Son la precariedad y la relatividad y no pretenden ser nada definitivo.
“Durante 20 años he tenido la impresión de que la semana siguiente sería capaz de hacer
Sus esculturas llevan en sí mismas su propia especialidad, su propia distancia en relación con el observador.
Su propósito era limitarse a lo que vemos, figurar objetivamente la subjetividad de nuestra percepción. Lo más simple y más real resulta ser lo más abstracto y lo más difícil.
Es un artista de vanguardia que saliendo de la vanguardia crea un lenguaje nuevo recuperando la memoria de la historia del arte.
Mira al arte bizantino y primitivo y recupera esta tradición formar para crear una iconización del ser contemporáneo.
Vanguardista brillante en los años de los vanguardismos europeos.
En la postguerra crea un arte distinto cercano al expresionismo.
Nació en 1901. Vivió 40 años en París.
Era el mayor de los hijos del pintor Giovanni Giacometti que tenía prestigio como pintor postimpresionista y Amette a la que retrató en varias ocasiones.
En 1915 ingresa en el Instituto Evangélico hasta 1919. En ese año ingresa en Bellas Artes de Ginebra pero abandona pocos meses después.
En 1922, en París se inscribe en los cursos de pintura y escultura del Antonin Bourdelle. Atraido por el cubismo. Decidió adaptar las teorías cubistas a su trabajo escultórico. El cubismo significó su introducción en el mundo de las vanguardias, etapa breve pero muy importante para su etapa posterior.
En el París de entreguerras, la actividad artística era desmesurada, los ismos se sucedían de manera frenética.
Las teorías de Freud fueron determinantes en la formación de un nuevo grupo de vanguardia, el surrealismo. Pensaban que el subconsciente de la persona tenía una importancia enorme en sus actos cotidianos.
Giacometti se siente atraído por el surrealismo. Comparte con ellos el arte surgido de la libre inspiración y la actitud provocativa. Realiza un importante conjunto de esculturas surrealistas. Mujer cuchara, 1926, es la obra clave en su carrera. El juego ambiguo que las formas poseían hizo que comenzara a ganar adeptos.
Tuvo una preocupación que la mayoría de los surrealistas no compartían, por el espacio. Su condición de escultor excepcional dentro del grupo le llevó a interesarse por las cuestiones plásticas del espacio que utilizaba de manera dinámica.
En las esculturas planas se aprecia la influencia del arte de las cicladas y la obsesión por la mujer que como a muchos surrealistas le parecerá una figura extraña y llena de misterio.
Con Miró y Arp en 1930, hace su primera exposición en París. En ella representó el “Palacio a las 4 de la mañana”, y “Bola en suspensión”, que muestra su interés por lo sexual y una violencia semiescondida.
 “Mujer degollada” es la más conocida de sus obras de este período. Una mujer con la garganta contada y abierta de piernas en una violenta postura es la síntesis de todas las inquietudes del Giacometti surrealista.
Más clara aún es su agresividad en “Hombre y Mujer”. Una figura masculina provista de un miembro fálico arremete a una mujer.
Bola suspendida de Giacometti
Bola suspendida de Giacometti
Hombre y mujer de Giacometti
Hombre y mujer de Giacometti
Más tarde se agudizaría su interés por el espacio y la verticalidad de las figuras. La violencia también se mantendrá, pero de una manera más sutil e interior.
Los ojos son muy importantes tanto en escultura como en dibujo y en pintura, si los observas miran más allá de ti, a través de ti, te apetece ir hacia la escultura, pero cuando te acercas sientes que te rechaza, hay un movimiento de ida y vuelta en la obra. Giacometti quería pintar, dibujar o esculpir lo que veía y tal como lo veía.
Lo que más le interesa es la cabeza, pero quiere construir con la mayor precisión los ojos, porque cuando mira ve más los ojos que la boca o la punta de la nariz. El ojo está hecho de materia diferente del resto de la cara. Todas las formas están más o menos difuminadas, incluso muy difuminadas pero el ojo es un objeto preciso, casi un objeto óptico.
En 1934 llegó casi a rozar la abstracción con por ejemplo un cubo, que puede considerarse una excepción en su carrera.
En 1935 abandona el surrealismo. Se distancia de Bretón. No se siente a gusto alejado de la figura humana y desea volver a cierto clasicismo.
Dice Giacometti: “Entre los surrealistas y yo existía un mal entendido, han considerado mis esculturas como un logro, ahora bien, para mi, ellas no eran más que un paso, me hallaba en un callejón sin salida”.
Le apoyan en el cambio solo algunos artistas como Picasso.
Decide volver a la pintura. Cezane le marca la manera de pintar, el color y la línea están bajo su influencia. Giacometti adoptó uno de sus motivos más conocidos, la manzana. Se siente atraído por las cosas más simples aunque la técnica sea compleja. Inicia una forma de hacer que nunca abandonará.
Sus esculturas centradas en la figura humana sufren una transformación, cada vez más pequeñas.
En 1940 las estatuas empiezan a disminuir todas ellas acaban de forma inevitable por alcanzar un centímetro.
Comienza a alargar y estrechar las cabezas y los cuerpos de las figuras, los destruye y comienza de nuevo, pero vuelve a la misma forma estirada y filiforme como las de Tintorero, su artista admirado.
En 1940 tras la ocupación alemana de París, Giacometti instala su taller en Ginebra donde permanecerá 5 años.
En 1945 vuelve a París y recupera el estudio que había tenido durante muchos años.
Vivía modestamente, no quería ser victima del confort, no tenía ni calefacción, no quería ser víctima del sistema.
El final de la II Guerra Mundial trajo cambios para el mundo del arte. Europa estaba en crisis. París dejaba de ser el centro del arte en beneficio de Nueva York. Muchos artistas europeos de importancia se habían desplazado a Nueva York durante la guerra.
Surgió un grupo artístico Norteamericano de vanguardia que influiría en todo el mundo. Los Expresionistas Abstractos.
En París vivían aún los viejos maestros. Giacometti dibujará los rostros de Matisse,  Igor Stravinsky, George Braque, etc.
Afianzó durante esos años su amistad con Jean Paul Sastre y con Simona de Beauvoir, personajes claves del París que comenzaba a observar el surgimiento de la filosofía existencialista y de la estética asociada a ella.
El escritor Albert Camile, también existencialista, reflejaba en sus obras la idea del absurdo del destino humano. Este pensamiento que veía la vida humana carente de todo sentido, era uno de los pialares de esta filosofía. El existencialismo era un fenómeno muy ligado al pesimismo europeo de la postguerra. La reivindicación de la angustia proporcionó una estética en la que toda creación debía transmitir la desazón del hecho de vivir. Giacometti asumirá de manera radical el problema existencialista, su forma de vida se correspondía perfectamente con la austeridad económica y moral que aquel propugnaba.
“La escultura de Giacometti es la expresión hecha imagen de la condición existencial del hombre moderno en la frontera entre el ser y la nada.” Dijo Sastre.
El hombre que anda de Giacometti
El hombre que anda de Giacometti
Realizó un solo decorado de teatro en toda su vida. “Esperando a Godoy” de Becket. El pensó el árbol aislado situado en el centro del escenario.
A su vuelta a París tras la II Guerra Mundial, tenía 45 años. En los 20 siguientes hasta su muerte desarrollará un estilo que cambiará muy poco y al que el público identificará con él para siempre.
Un rasgo común tendrán todas sus obras: sus temas afines a su vida cotidiana, su casa, el estudio, los amigos y parientes y los paisajes de Stampa, su pueblo.
Retratar a su gente ya lo practicaba en sus obras infantiles y de adolescencia. Le encantaba que las personas estuvieran concentradas en una actividad y plasmarlas así.
Las figuras de su familia eran sus modelos artísticos preferidos. A partir de 1940 los seguirán siendo, sobre todo su hermano Diego presente en toda su obra y su vida. Diego le ayudaba a dar la pátina a las esculturas. También su madre seguirá siendo una figura frecuente en su obra. Su mujer y una prostituta con la que mantuvo una relación estable al final de su vida, fueron dos de sus modelos repetidos obsesivamente.
Diego de Giacometti
Diego de Giacometti
Aunque él subrayara en  numerosas ocasiones la primacía de la línea, intentó sin embargo dar importancia al color. La manera en que aplicaba el color era esencial por el valor expresivo que le atribuía. La imagen de los retratos posee la apariencia de líneas amontonados de manera anárquica y con colores puestos aleatoriamente. Sin embargo era un trabajo esencial por el valor expresivo que le atribuía.  La imagen de los retratos tiene la apariencia de líneas amontonadas de manera anárquica y con colores puestos aleatoriamente, sin embargo disponía todos esos elementos con una enorme disciplina sabiendo en cada momento como utilizarlos .
La forma de entender su arte es comprendiendo sus dibujos, pinturas y esculturas como un todo. Hay cosas que se pueden expresar muy bien en escultura y no en pintura y viceversa. La pintura representa la angustia de querer aproximarse a otra figura normalmente a través de los ojos, un intento en establecer un contacto entre la realidad de una persona y la otra.
Sus pinturas parecen un espejo como la imagen reflejada del propio autor. El espacio grisáceo de las superficies en una metáfora de su espíritu. “Si lo veo todo gris entonces ¿por qué tengo que utilizar otro color?”
“mis dibujos tanto como la escultura y la pintura son sobre todo dibujos, quiero decir que el dibujo está en todas partes, se dibuja en tres dimensiones, se dibuja con el color, … no hay más que dibujo”
Dibujo de Giacometti
Dibujo Giacometti
En sus 10 últimos años de vida su fama creció mucho.
En los tres últimos años de su vida tuvo problemas de salud. En 1963 sufrió cancer de estomago, y se repuso.
En 1966 muere pocos meses después de ser nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Berna.
Giacometti veía su arte, especialmente durante sus últimos 20 años de vida, como un proceso, era su modo de vida, así se relacionaba con el mundo real.
Nunca consideraba que hacer una figura o un cuadro fuera algo completo en sí mismo, que fuera un documento sobre tal persona o tal sitio. Se trataba siempre de una especie de evolución o proceso que le hacía sentirse más en contacto con esa realidad y entenderla mejor.
“La escultura descansa en el vacío, en el espacio que se excava para construir el objeto y a su vez el objeto crea un espacio, es el espacio mismo que está entre el sujeto y el escultor”
La grandeza de Giacometti reside en que su arte fue más allá de las circunstancias que le rodearon, aunque al mismo tiempo estuviera muy influido por ellas.
Os recomiendo este texto para profundizar en Alberto Giacometti.

2 comentarios:

PACO HIDALGO dijo...

Giacometti ha representado como nadie en escultura la soledad, la angustia y la desesperanza del hombre derrotado a principios del siglo XX. Es el expresionismo puro. Muy interesante tu post. Nos volvemeos a seguir en septiembre. Abrazos.

Ana Leal Anguita dijo...

Gracias por tu comentario, Paco. Feliz verano.Un abrazo

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...